Los depósitos de agua son una alternativa económica, sostenible y ecológica contra el gasto excesivo de agua

No es ninguna novedad hablar del problema que supone el gasto de agua sin medida al que estamos expuestos hoy en día y parece ser que nos olvidamos de que es un bien preciado que cada vez escasea más. No solo nos enfrentamos a un problema de gran escala económica debido a las malas costumbres que tenemos en cuanto al uso del agua, sino que esto también refleja los efectos del cambio climático.

Una de las medidas que podemos tomar de forma individual es la de instalar algún depósito de agua en nuestra terraza o jardín para así poder recoger el agua de la lluvia. Esta práctica se viene realizando desde civilizaciones antiguas como la griega y la romana.


¿Realmente merece la pena recoger el agua de lluvia para ahorrar?

Aunque para poder almacenar el agua de lluvia debemos hacernos con algún depósito de agua como puede ser por ejemplo un bidón, sin duda será amortizado rápidamente, además de tener la satisfacción de estar contribuyendo al medio ambiente. El agua de lluvia suele ser muy apreciada y considerada la más pura, por lo que no supone ningún riesgo para el consumo humano.

También podemos utilizarla para regar nuestro jardín con la ayuda de los aspersores o cualquier otro tipo de sistema de riego que utilicemos. Podemos además optimizar su gasto con al regar con algunos de los programadores de riego. En el caso de tener una terraza, podemos también utilizarla para regar flores y plantas de forma responsable con una regadera.


La recogida y posterior utilización del agua de lluvia también tendrá un efecto positivo en el consumo energético y por lo tanto esto resulta ser un método lleno de ventajas.Podemos encontrar depósitos de agua elaborados con muchos materiales y de distintas formas, desde bidones de PVC hasta ánforas de barro cocido o barriles de madera.

Contribuir de una manera rápida al medio ambiente

La recogida de lluvia es un hábito que podríamos implantar sin ningún problema en la mayoría de los hogares ya que es un procedimiento sencillo y contamos con una gran variedad de depósitos de agua para satisfacer todas las necesidades del consumidor.
Podemos encontrar los más básicos con materiales más económicos por 15€ hasta recipientes de barro como pueden ser las ánforas por 175€ que ayudarán a conservar la frescura del agua.