Colchas y edredones también para decorar

La decoración de nuestra casa dice mucho de nosotros mismos. Y cuando ésta se adapta fielmente a nuestros gustos es cuando empezamos a considerarla un hogar.A veces, son los pequeños detalles los que aportan una gran diferencia, y un buen ejemplo de esto son los textiles que, literalmente, visten una casa.Cortinas, almohadas, doseles, nórdicos, fundas, colchas y edredones nos permiten jugar con texturas y colores para transformar una habitación aburrida en otra llena de vida, color y personalidad. Además, la posibilidad de cambiar estos textiles con frecuencia permite que cualquier estancia no sea un sitio estático en el hogar sino que evoluciona parejo a, por ejemplo, nuestro ánimo o la estación del año.

¿Cómo escojo una colcha o un edredón?

La correcta combinación de colores, con suelos, paredes y cortinas, y la adecuación del motivo del diseño al usuario final son factores a tener en cuenta. Si, por ejemplo, el usuario final es un niño, la ropa de cama de colores alegres o de los personajes que más le gusten será un éxito asegurado.Tampoco podemos pasar por alto los detalles meramente funcionales, como el uso de colchas adecuadas a la estación del año o, en definitiva, a la temperatura del hogar.En general, escogeremos una colcha sin relleno o muy fina cuando las temperaturas son cálidas, y si el termómetro desciende, nuestra elección será un edredón o nórdico, con más relleno y de mayor grosor. Cuanto más baja sea la temperatura, mayor tendrá que ser el gramaje del relleno, pero también el tipo de material influye. Los rellenos de pluma natural son mucho más aislantes que los sintéticos.Cabe destacar que el edredón contiene un relleno que no puede quitarse ya que el tejido alrededor está totalmente cosido. En cambio, las fundas nórdicas tienen una abertura en un extremo que permiten el cambio de relleno. Si ya disponemos de toda la información, ¡incluidas las dimensiones de la cama!, y tenemos una idea más o menos precisa del tipo de colcha o edredón que queremos, ha llegado la hora de buscar. Las posibilidades son enormes y parten de los 12€, aunque pueden llegar a superar holgadamente los 100€. Que nuestra elección final se mueva cerca del rango mínimo o máximo de precios dependerá del material empleado, del acabado y la calidad, de la exclusividad del diseño, de la marca y, por supuesto, ¡de nuestro presupuesto!