Bombillas LED, la revolución de la iluminación 

La bombilla incandescente ya es cosa del pasado, o por lo menos lo empieza a ser su uso. Después de más de 130 años de historia, la clásica bombilla le da paso a nuevas tecnologías, mucho mejores en cuanto a iluminación y eficiencia. Uno de estos novedosos artículos de iluminación es la bombilla LED (llamada así por sus siglas en inglés, Lighting Emitting Diode) o diodo emisor de luz. La tecnología LED se ha usado desde hace mucho tiempo en diversos dispositivos, sobre todo en botones o indicadores luminosos y como luz ornamental; pero, actualmente, la iluminación LED está ganando terreno en el hogar y también en las empresas. Las bombillas de diodos emisores de luz pueden ser usadas tanto para la iluminación de pared como de techo en interiores. Con bombillas de buena calidad y bien ubicadas, podemos crear cualquier ambiente de interior con luces LED.
Además, su coste no es elevado. Podemos encontrar muchas bombillas de interior LED entre 1 y 6€, aunque el precio puede aumentar según su capacidad y forma. 

Ventajas de las bombillas LED 

Comprar bombillas LED para iluminar el salón de tu casa, oficina, lugar de descanso, cajones, armarios, o cualquier otro lugar que se te ocurra, trae consigo varias ventajas: 

  • Son ecológicas: las bombillas tradicionales contienen muchos componentes químicos bastantes tóxicos, como el tungsteno o el mercurio. En cambio, las bombillas LED no contienen estos elementos y son reciclables.
  • Flexibilidad: las bombillas LED vienen en diferentes formatos que se adaptan tanto a lámparas modernas como antiguas. Incluso, puedes comprar unas tiras de luces LED y ponerlas, por ejemplo, en tu plaza de garaje, si vives en una casa, para ayudarte a la hora de aparcar o en los pasillos y estancias con escalones para evitar tropiezos nocturnos.
  • Tienen una mayor vida útil: una bombilla normal tiene una vida útil promedio de 2000 horas, mientras que una bombilla LED puede durar hasta 45000 horas. Esto supone también un ahorro económico, ya que el gasto inicial se verá amortizado a la larga porque no habrá que reponerlas muy a menudo.
  • Mayor eficiencia: las bombillas LED consumen un 80-90% menos electricidad que las bombillas tradicionales. ¡Eso sí que es ahorro!
  • No generan calor: contrario a las bombillas tradicionales, las LED no calientan el espacio y esto nos permite crear espacios más frescos. Son luces especialmente útiles en estancias sensibles a la temperatura.