Astilladoras de leña eléctricas para ahorrar tiempo y esfuerzo

Con la llegada del invierno, cortar la madera resulta una de las tareas más necesarias en muchos hogares que usan leña para la calefacción. Las astilladoras de leña son herramientas de jardín diseñadas específicamente para ese propósito y son de gran utilidad para ahorrar tiempo y esfuerzo en una faena que, de hacerse manualmente, requiere energía y tiempo por demás. 

Cómo decidir cuál es la astilladora más adecuada

A la hora de elegir cuál te conviene, debes determinar cuál es el uso que se le va a dar: esencialmente, hay astilladoras eléctricas para uso doméstico y otras para uso industrial. Las astilladoras eléctricas de uso doméstico están pensadas como un accesorio o artículo para terraza y jardín para el hogar, específicamente para cortar la leña y facilitar el arduo trabajo de cortar uno a uno los bloques de madera para la estufa. Muchas se conectan directamente a la corriente eléctrica y no requieren de más exigencias que el espacio para guardarlas. Las más ligeras pesan menos de 50 kilos y te serán de gran utilidad para cortar ramas y troncos de porte pequeño y mediano. ¿Cuánto cuestan? Sus precios varían entre 280 y 1000€.  En cambio, las astilladoras de uso profesional entran en la categoría de maquinaria industrial y están diseñadas para aserraderos u otros establecimientos que utilizan la madera como materia prima y que por este motivo requieren un uso mucho más prolongado e intenso. También funcionan con corriente eléctrica convencional, pero tienen mayor potencia y pueden trabajar bloques de madera de gran porte (de más de un metro de largo). Éstas, claro, tienen precios mayores: desde 1600 hasta 5000€ y más.  

Tipos de astilladoras según su posición y funcionamiento
Los tipos de astilladoras varían de acuerdo a la posición que toma el tronco al colocarse en la máquina: vertical u horizontal.
Hay variaciones también según su funcionamiento: están las astilladoras de cuña, en las que un mecanismo hidráulico empuja una pieza de acero mediante presión, y otras de tornillo sin fin, que constan de una pieza cónica que presiona el tronco lateralmente y lo hace estallar, por lo que se consideran no tan seguras.
Las astilladoras eléctricas muchas veces se complementan con desmenuzadoras, trituradoras, aspiradores, motosierras y otras herramientas de jardín.

¿Nueva o de segunda mano?

Si bien tener una astilladora eléctrica nueva traerá siempre mejores resultados porque las piezas no arrastran desgaste, los precios son obviamente más altos. También existen muchas opciones de máquinas de segunda mano, y antes de comprarlas habrá que evaluar si la pieza de corte no está excesivamente desgastada.

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