Cómo cambiar las pastillas de freno tú mismo

¿Toca cambiar las pastillas de freno de tu coche? El truco para ahorrar en la operación es hacerlo tú mismo. Como verás en este tutorial, no es tan difícil.

Aunque depende de la forma de conducir de cada persona, una cosa está clara: tarde o temprano hay que sustituir las pastillas de freno. Sabemos que encontrar un buen momento para acudir al taller es complicado, pero circular con los frenos desgastados para ahorrar no es una buena opción. La única alternativa para gastar menos es comprar los recambios y montarlos tú mismo.

El cambio de pastillas es una operación delicada (lo más complicado será encontrar un elevador), aunque más fácil de lo que puede parecer: con unos conocimientos básicos y siguiendo estos sencillos pasos, pueden estar listas en poco más de media hora.

1. Compra las pastillas de freno

Para conseguir un nuevo juego de pastillas de freno ni siquiera tendrás que salir de casa. En eBay Motor puedes encontrar un amplio catálogo de recambios de pastillas de freno.

2. Quita la rueda

Esta es la parte más complicada, ya que tener el coche en alto es la manera más sencilla y segura de trabajar, pero no siempre es fácil tener quien te preste un elevador. Una buena solución es alquilar un box en algún centro de reparación de los que ceden los espacios para que cada uno haga sus reparaciones.

A la hora de retirar la rueda tienes dos opciones: hacerlo a mano o (mucho mejor) utilizar una pistola neumática (con esta tardarás pocos segundos en quitar los cuatro tornillos). Recuerda que, en algunos modelos necesitarás una pieza especial para quitar los tornillos antirrobo (lo normal es que te la dieran cuando compraste el coche).

3. Saca las pinzas de freno

Cuando hayas retirado la rueda, te encontrarás directamente con el disco y la pinza de freno. Para tener fácil acceso y trabajar con soltura, gira el disco hacia afuera, hasta el máximo que te permita la dirección. Ahora tendrás a la vista las tuercas de la pinza. El siguiente paso es aflojar las dos tuercas que sujetan la pinza (una superior y otra inferior). Para esto necesitarás dos llaves planas del tamaño adecuado (que puedes encontrar aquí). Una te servirá para sujetar la tuerca por detrás y la otra para soltarla (una hace fuerza hacia arriba, la otra hacia abajo). Una vez que se hayan aflojado las dos tuercas, puedes extraerlas con la mano.

Una vez que hayas retirado las dos tuercas ya habrás completado la parte más difícil de la operación. Ahora llega el momento de separar la pinza del soporte para dejar el juego de pastillas al descubierto. El conducto del líquido de frenos está unido a la pinza, y la sujeta mientras realizas la operación de retirar las pastillas viejas para colocar las nuevas.

4. Desengancha las pastillas viejas y pon las nuevas

Las pastillas de freno están situadas a ambos lados del soporte de la pinza. Para poder retirarlas es necesario desengancharlas primero de la pestaña metálica que las sujeta por su parte superior.

A la hora de colocar las nuevas, utiliza siempre los tornillos que se incluyen con el juego nuevo: vienen preparados con una pasta especial.

Coloca las pastillas con el chasis mirando hacia afuera. Introduce las pastillas algo ladeadas hasta engancharlas en la chapita superior.

5. Móntalo de nuevo, a la inversa

Ya tienes las pastillas nuevas en su sitio. Llega el momento de volver a colocar la pinza y repetir el paso tres, pero a la inversa: coloca con las manos las dos tuercas que sujetan la pinza al soporte del freno. Finalmente, emplea las dos llaves para apretar con fuerza.

Ahora repite el proceso con el resto de las ruedas.